La pregunta más frecuente cuando duele un tendón es siempre la misma: ¿pongo frío o calor? La respuesta depende de algo que conviene entender primero, no todas las lesiones de tendón son iguales, y lo que funciona en una puede ser contraproducente en otra.
Tendinitis, Tendinosis y Tendinopatía – ¿qué diferencia hay?
Tendinopatía Es el término paraguas que engloba todas las lesiones del tendón. Dentro de ella distinguimos dos entidades con mecanismos y tratamientos diferentes:
Tendinitis. Lesión aguda del tendón con componente inflamatorio o irritativo. Aparece de forma relativamente rápida y dura menos de 2-3 meses. Tiene una causa identificable y un patrón de curación predecible.
Tendinosis. Lesión crónica con cambios degenerativos en el tendón. Persiste más de 3 meses y puede ser consecuencia de una tendinitis mal tratada. Lo importante: en la tendinosis no hay inflamación real, hay degeneración del colágeno. Este matiz cambia completamente el enfoque terapéutico.
El uso popular de «tendinitis» para referirse a cualquier dolor de tendón es un error frecuente que puede llevar a tratamientos inadecuados.
¿Frío o Calor? Depende
No existe una indicación universal. La elección depende del tipo de tendinopatía y del objetivo que se busca.
El frío (crioterapia)
El frío reduce el dolor de forma inmediata al disminuir la velocidad de conducción nerviosa y la activación de los nociceptores. También reduce la inflamación y el edema en fase aguda.
Sin embargo, la evidencia más reciente matiza su uso: la crioterapia como tratamiento aislado no mejora la función, la fuerza ni la estructura del tendón. Su principal utilidad es analgésica, aliviar el dolor, especialmente en fase aguda o cuando hay inflamación activa. Como coadyuvante de otras terapias puede ser útil; como tratamiento único, no.
Cuándo usar frío: tendinitis aguda con inflamación activa (aumento de temperatura local, rubor, edema). Nunca en tendinosis crónica.
Protocolo: 15-20 minutos, siempre con protección entre el hielo y la piel, con descansos de al menos 2 horas entre aplicaciones.
El calor (termoterapia)
El calor mejora la circulación local, relaja la musculatura adyacente al tendón y mejora las propiedades viscoelásticas del tendón es decir, lo hace más flexible y tolerante a la carga. Combinado con movimiento controlado es especialmente efectivo.
La aplicación del calor genera menos controversia que el frío y tiene un perfil de uso más amplio. Es especialmente útil cuando existe hipertonía muscular que transmite tensión al tendón y aumenta el dolor.
Cuándo usar calor: tendinosis crónica, dolor subagudo sin inflamación activa, rigidez muscular peritendinosa. Nunca en fase aguda con inflamación activa.
Protocolo: 15-20 minutos, protegiendo la piel, con descansos entre aplicaciones.
¿Cómo identificar una inflamación activa? Aumento de temperatura local, enrojecimiento, edema visible y dolor a la palpación.
Tratamiento de la Tendinitis – Fase Aguda
El protocolo PEACE & LOVE (Dubois & Esculier, 2020) ha reemplazado al clásico RICE. Su mensaje central: el reposo absoluto y el hielo prolongado pueden retrasar la recuperación al inhibir la respuesta inflamatoria necesaria para la curación.
La fisioterapia en esta fase incluye:
Ejercicio terapéutico – La intervención más respaldada por la evidencia en todas las formas de tendinopatía. El movimiento controlado y la carga progresiva del tendón son la base del tratamiento.
Terapia manual – Útil para reducir el dolor a corto plazo y mejorar la movilidad peritendinosa.
Punción seca – Eficaz para mejorar el dolor y la función en tendinopatías con puntos gatillo asociados.
Crioterapia – Aceptada como medida analgésica en fase irritativa o inflamatoria activa.
Vendaje funcional u ortesis – Indicado para reducir la carga sobre el tendón durante actividades de la vida diaria o deportivas.
AINEs – Útiles para el control del dolor a corto plazo. Importante matizar: en la tendinosis crónica no hay inflamación real, por lo que los antiinflamatorios actúan sobre el dolor pero no sobre el mecanismo degenerativo subyacente. Uso prolongado conlleva riesgo gastrointestinal, renal y cardiovascular.
Tratamiento de la Tendinosis – Fase Crónica
La clave en la tendinosis es la progresión de carga – Estimular la remodelación del colágeno del tendón mediante ejercicio terapéutico progresivo. El reposo absoluto empeora la degeneración.
Ejercicio excéntrico – Sigue siendo el estándar en múltiples tendinopatías (Aquiles, rotuliana, epicondilitis). Económico, seguro y bien respaldado por la evidencia.
Ejercicio isométrico e isotónico progresivo – La evidencia reciente los incorpora como complemento o alternativa al excéntrico puro, especialmente en fases de más dolor.
Radiofrecuencia – Mejora la vascularización del tendón y facilita la regeneración tisular. Especialmente útil para preparar el tendón antes del trabajo excéntrico.
Ondas de choque – Efectos positivos en tendinopatías específicas (Aquiles, rotuliana, calcificante de hombro). No invasivas y con buen perfil de seguridad, aunque pueden generar molestias durante la aplicación.
Corticoesteroides inyectados – Eficaces a corto-medio plazo para el control del dolor. Una infiltración puede ser apropiada; las repetidas aumentan el riesgo de atrofia y, raramente, rotura del tendón.
PRP (plasma rico en plaquetas) – Aporta factores de crecimiento que estimulan la regeneración tisular. La evidencia muestra resultados positivos a medio-largo plazo en tendinopatías crónicas, con perfil de seguridad alto al ser autólogo.
Conclusión
¿Frío o calor, antiinflamatorios o ejercicio? No hay una respuesta única. La tendinopatía requiere un enfoque adaptado al tipo de lesión, la fase de evolución y las características de cada persona. Lo que sí es claro: el ejercicio terapéutico supervisado es la intervención más respaldada en todas las fases y tipos de tendinopatía.
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Referencias
Dubois B, Esculier JF. Soft-tissue injuries simply need PEACE and LOVE. Br J Sports Med. 2020;54:72-73.
Kane SF, Olewinski LH, Tamminga KS. Management of Chronic Tendon Injuries. Am Fam Physician. 2019;100(3):147-157.
Racinais S, et al. Cryotherapy for treating soft tissue injuries in sport medicine: a critical review. Br J Sports Med. 2024. doi:10.1136/bjsports-2024-108304.
Goldman L, et al. Bursitis, tendinopathy, other periarticular disorders, and sports medicine. Goldman-Cecil Medicine. 27th ed. Elsevier; 2024.
Este artículo tiene carácter informativo. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.